"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo" B. Franklin

Problemas cotidianos

¿Quién soy yo? o ¿quién eres tú? A priori parece una pregunta sencilla aunque me gustaría saber cuántas veces nos la hemos formulado, y mejor aún; ¿qué hemos contestado? Si hemos contestado, claro está…

El “quién soy yo” ¿desde qué enfoque lo respondemos? Desde un plano emocional “soy una persona profunda o superficial”, desde nuestro estado de ánimo “me considero optimista y alegre”, desde nuestros comportamientos “soy un aventurero o un pacifista”, desde nuestra profesión “soy médico o albañil”, desde nuestro status social “soy director general de una multinacional o el último de la clase o el último mono en mi empresa”. También podemos definirnos desde nuestros sueños o ilusiones e incluso desde lo que no somos. Podemos definirnos desde quien creemos ser, olvidándonos de quien podríamos ser. ¿Acaso cualquiera de estos enfoques define realmente el quiénes somos? Personalmente pienso que no. Todo lo anterior es meramente accidental. Quizá si hubiéramos nacido en otro país, otra cultura, otra religión y otra época las respuestas anteriores serían completamente diferentes. Pienso también que si a una persona anciana le planteamos esta cuestión en distintas etapas de su vida, su contestación habría sido diferente en cada uno de esos momentos.
Y al morir ¿qué pasa con nosotros?, ¿qué es lo que queda? En un inicio un cuerpo inerte, más tarde polvo ¿es eso realmente lo que somos?

Por resumir; si en vida no somos nuestras circunstancias y al morir tampoco somos nuestros cuerpos pues se convierten en la nada, ¿quiénes somos realmente? Quizá haya algo por encima de todo lo terrenal, algo que podamos definir como nuestra esencia, nuestra identidad, algo que perdura y perdurará más allá del tiempo y del espacio físico. Esencia e identidad, algo que no desaparece, sino que sigue fluyendo en forma de energía universal. Como dijo Wayne Dyer “no somos seres humanos que estamos teniendo una experiencia espiritual. Somos seres espirituales que estamos teniendo una experiencia humana“. Quizá seamos esencia espiritual.

Tras esta reflexión, ¿en qué lugar podemos situar nuestros problemas cotidianos?, ¿no será que les otorgamos demasiado espacio?

Recommended Posts

Comments

  • mevsmrdiogenes
    Responder

    Sinceramente…hace un tiempo (no demasiado) que he renunciado a definirme a mí mismo para mí mismo.
    Creo que las definiciones de un@ mism@ en realidad son los ensayos de los personajes que queremos explicar a los demás.
    Ahora más que definirme me gustaría saber….como manejar mi cuerpo, mi corazón, mis emociones y mis decisiones de manera efectiva. De manera consecuente con lo que creo que es justo y merece la pena en la vida?
    Creo que es lo más difícil.
    Definirse…con lo complejos que somos y la poca parte consciente que tenemos en nuestra cabecita (la que juzga elabora y describe) es una apuesta por un sesgo seguro.

    Saludos!